Dakar|| Fecha: 2014-01-09 16:30:28
UN GOLPE CERTERO AL CORAZON

Una triste historia vivida por tres excelentes profesionales quienes fueron despojados de todas sus pertenencias mientras ellos cubrían la segunda etapa del Dakar 2014, elementos vitales para sus tareas habituales. Alternativa decisiva que determinó su regreso con todas las ilusiones rotas, la gran decepción de haber perdido archivos irrecuperables, pero con el ánimo intacto. Ahora a pensar en la recuperación y como se reconstruye el futuro. Fuerza muchachos!!!!!!!!! 

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Después de un día de gloria como en el Nihuil sólo pensaba en la historia y las fotos. Tenia tanto embale que mientras volvía a la ciudad de San Rafael me fui escribiendo todo en el bloc de notas del teléfono como para llegar y publicarlo.

La gente que me llevaba iba de visita al vibouac y como Cejas tenia que pasar por ahí a la noche les dije que me dejaran en una YPF cercana al campamento. Pero antes de bajar de la camioneta un golpe que me dejaría contra las cuerdas. German del otro lado del telefono me decia: "Perdón que te lo diga así Pola, pero nos desvalijaron. Llegamos al auto y se habían llevado todo".

Sorpresa. Estupor. Indignación. Tristeza. Desolación. Por todos esos estados pase sentado en el bar de la YPF tratando de hidratarme. Tuitie lo que había pasado como forma de descarga y para ver si llegaba a algún lado. Recibí muchos llamados, mensajes, tuits, etc con el aliento de colegas y lectores. Tenia todo atragantado en el cuello, no lo podía largar, no podía llorar.

Como a la hora llegaron Guille y German. Era un velorio el Xsara. No pensamos nunca en números, era otra cosa la que se habían llevado. "Nos robaron el alma" me decía Ger mientras tratábamos de reponernos en la casa de un amigo de mi hermano en San Rafael.

Yo sentía que nos habían fusilado con ametralladoras a 2mts de distancia con disparos certeros al pecho. Entre todo lo que me robaron, que algún día recuperaré o no, hay algo que ya no vuelve: esa ilusión a la que había apostado fuerte. Un pleno con todo lo que tenía.

Trate de imaginar un panorama mejor, saliendo del paso con algunas cosas y emprendiendo la marcha para vencer de todas formas apoyado en esa frase del Che, casi religiosa para mi que dice que "la única lucha perdida es la que se abandona".

El martes nos levantamos y fuimos a tomarnos un café y ver como seguía esto. Todavía no había podido llorar y lo necesitaba bocha. Justo llamo mi vieja y me decía "pasaste por cada cosa, no vas a aflojar no?". Me conoce la vieja. Claro que no quería aflojar. Moquié un poco de sentir que me reconocía esa cualidad. Me dio orgullo, que se yo.

Buscamos hotel y Guille se desplomo a dormir. German y yo salimos hacia una feria a comprarnos al menos un par de medias, un boxer y una remera para poder cambiarnos la ropa que traiamos sucia y sudada de todo el día de ayer. Hablamos bocha con este loco lindo, un tipazo de los que casi no quedan y que ojala todos puedan conocer alguna vez.

En la charla, que pasó por varios tópicos, le dije: "mira loco, yo quiero seguir. Me chupa un huevo si las notas las tengo que escribir con el celular. Quiero garcharme de parado a esta situación (con perdón de la expresión). Esto no me frena. Como dice el Indio "ya sufrimos cosas mejores que esta", y me las banqué solo como loco malo".

Asintió y acompañó. "Pola, en un 70/30 estoy en la misma que vos". Mi "Dakar" ahora era tratar de convencer a Guille. No encontré el momento en todo el dia para decírselo. A todos nos golpeó esto en algún lugar común, pero a su vez en un lugar particular. Mientras yo me retroalimentaba con la angustia para transformarla en energía, a Cejas le habían sacado años de laburo que guardaba en la notebook y ya estaba pensando en como poder arrancar la temporada 2014 de automovilismo. Era obvio que no levantara fácil. Yo tengo 2 laburos mas otras changuitas, él solo esto.

Fuimos a la comisaria de Rama Caida por la tarde a buscar la copia de la denuncia y nos dicen "llamaron de la brigada, parece que apareció algo". Ibamos mas rapido abajo del auto que arriba. Falsa alarma. Sólo querían ampliar la declaración, cosa que hicimos mientras fuimos testigos también de la violencia policial contra un detenido. No nos faltaba nada, eh...

Fuimos a cenar. En las ultimas 24hs solo había comido una medialuna y no tenia ni hambre. Le entramos a la peor pizza no del planeta tierra, sino del sistema solar. Ya habíamos tirado unos chistes como para levantar el ánimo y aproveché. Lo agarre a Guille y le mandé: "Escuchame sin hablar. Después pensá y decime. No nos conocemos mucho, pero mi vida es y fue así. Plagada de estas cosas y siempre solo. Ahora somos tres. Siento que la podemos dar vuelta, pero hagamoslá por nosotros".

Pensó. Dudó. Y fue lapidario: "hay que saber retirarse a tiempo". No se habló mas del tema. Solo al volver al hotel mandó un "que pensás, que yo no tengo ganas de encarar para Chilecito?".

Una luz de esperanza nos acompañó a German y a mi a tomar unas birras frente al hotel. Otra charla de esas impagables y un "ojalá mañana aparezca la computadora de Guille. Con eso esta todo pago".

Seguía sin poder llorar y con una angustia que por momentos no me dejaba respirar, pero al menos ayudó a poder cerrar los ojos esa noche donde la cabeza había estado todo el día a mil.

 

Por Damián Barischpolski 

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